Aviso a mis visitantes, a los nuevos y a los viejos (cariñosamente, jajaja)  que este blog ha sido discontinuado (?) y continuado en mi nuevo blog “Soy Mormona”.

Decidí juntar todos mis blogs en mi cuenta original de Blogger donde tengo no solo este blog que ahora se llama “Soy Mormona” sino mi 1º blog “La Ivy’s on wheels!”. Si, soy esa Ivana Carina, ¡la Ivys!, ¡ajajaja!

Así que los que caigan de casualidad o causalidad, para mis asiduos (?) visitantes y no tanto, me hacen clic acá y los lleva directamente al nuevo sitio.

¡Muchas gracias! ¡Y los espero por allá!

Ivana Carina. – La Ivys!

 

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6 de abril de 2010

EL 6 de Abril de 1830 se organiza la Iglesia de Jesucristo.

Casa de Peter Whitmer

 

El 6 de abril de 1830, se reunieron en esta cabaña unas sesenta personas para presenciar la organización oficial de la Iglesia de Jesucristo. Las primeras reuniones y conferencias de la incipiente Iglesia se realizaron allí. En la cabaña de Peter Whitmer se recibieron veinte de las revelaciones de Doctrina y Convenios.

José había esperado desde que recibió la primera visión en la arboleda de Palmyra, el día en que se pudiera efectuar una organización definitiva de las personas creyentes en la restauración del evangelio en estos últimos días. Ahora tenía la autoridad necesaria y un grupo de individuos capacitados para ser miembros.

Nuevamente oró al Señor y recibió una contestación aleccionadora con respecto al establecimiento de la Iglesia. Esta revelación fue recibida en junio de 1829, en uno de los cuartos de la casa del padre de la familia Whitmer en Fayette, Nueva York.
Posteriormente, en contestación a otras oraciones, el Señor reveló otros asuntos concernientes a la organización y declaró que la fecha exacta para organizar la Iglesia sería el 6 de abril de 1830.

Durante el intervalo de junio de 1829 al 6 de abril de 1830, se efectuaron otros bautismos y se llevaron a cabo otras reuniones en las casas de algunos amigos, donde se discutía la restauración del evangelio.
En la fecha designada, el 6 de abril de 1830, José Smith, Oliver Cowdery y miembros de las familias Smith y Whitmer, se reunieron en la casa de Peter Whitmer, padre, en Fayette, Condado de Séneca, Nueva York. Después de haber cantado himnos, fueron leídas las revelaciones concernientes a la organización de la Iglesia a las personas allí reunidas. Estas revelaciones establecen el orden del sacerdocio y los deberes de los oficiales de la Iglesia. La organización íntegra de la Iglesia actual está basada en ese modelo.

"Obedeciendo mandamientos anteriores, el profeta José Smith llamó a las personas presentes para saber si lo aceptaban a él y a Oliver Cowdery como sus maestros en las cosas del reino de Dios; y si los hermanos presentes estaban de acuerdo en aceptarlos, entonces procederían a organizar la Iglesia según los mandamientos del Señor. Todos quedaron conformes por medio de una votación unánime. José Smith entonces ordenó a Oliver Cowdery al oficio de élder en la Iglesia de Jesucristo, después de lo cual Oliver Cowdery ordenó a José Smith al mismo sacerdocio en la Iglesia. El sacramento fue administrado y las personas que habían sido bautizadas fueron confirmadas miembros de la Iglesia, recibiendo así el Espíritu Santo por la imposición de manos. Algunos de los presentes gozaron del don de profecía y todos se regocijaron excesivamente.

Los artículos sobre la incorporación de la Iglesia de Jesucristo como cuerpo religioso, se habían escrito previamente de conformidad con las leyes del Estado de Nueva York. Como la ley del estado requería seis signatarios para atestar con sus firmas este documento, las primeras seis personas bautizadas en la Iglesia sirvieron para ese fin. Estas personas firmaron en el orden en que fueron bautizadas: Oliver Cowdery, José Smith hijo, Samuel H. Smith, Hyrum Smith, David Whitmer y Peter Whitmer hijo. Aun cuando fueron seis personas las que firmaron el documento, por lo menos nueve personas participaron en la organización de la Iglesia.

De esta manera fue organizada la Iglesia ahora conocida como La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El sacerdocio había sido restaurado con anterioridad. La Iglesia era la creación del sacerdocio. Constituía el medio para el funcionamiento ordenado y eficiente del sacerdocio y para la predicación del evangelio al mundo.
Durante la reunión en la cual fue organizada la Iglesia, José Smith recibió otra revelación en la que se le instruyó que se debería guardar un registro y que en él José Smith sería llamado "Vidente, traductor, profeta, apóstol de Jesucristo, élder de la Iglesia por la voluntad de Dios el Padre y la gracia de tu Señor Jesucristo". De esta manera se expuso la voluntad de Dios en cuanto a la organización de la Iglesia.

Pero esto iba a ser una realidad solo con el consentimiento y voto de los miembros de la Iglesia, pues el Señor dijo: "Se harán todas las cosas en la Iglesia de común acuerdo, con mucha oración y fe, porque recibiréis todas las cosas por la fe". Más adelante ordenó, "A ninguna persona se deberá conferir oficio alguno en esta iglesia, donde exista una rama de la misma debidamente organizada, sin el voto de dicha rama".

De esta manera los miembros aprendieron que Dios daría consejo y usaría la persuasión para guiar la Iglesia, pero que nunca haría uso de la fuerza. Además, el Señor esperaba que todos los oficiales de la Iglesia vivieran el mismo elevado principio moral. Poco después, Dios reveló las altas normas por medio de las cuales el sacerdocio gobernaría los asuntos de la Iglesia, José Smith cita la revelación de la siguiente manera:
"Que los derechos del sacerdocio están inseparablemente unidos a los poderes del cielo, y que éstos no pueden ser gobernados ni manejados sino conforme a los principios de justicia.

"Cierto es que se nos confieren; pero cuando tratamos de cubrir nuestros pecados, o de gratificar nuestro orgullo, nuestra vana ambición, o de ejercer mando, dominio o compulsión sobre las almas de los hijos de los hombres, en cualquier grado de injusticia, he aquí, los cielos se retiran, el Espíritu del Señor es ofendido, y cuando se aparta, ¡se acabó el sacerdocio o autoridad de aquel hombre!

Ningún poder o influencia se puede ni se debe mantener, en virtud del sacerdocio, sino por persuasión, longanimidad, benignidad y mansedumbre, y por amor sincero". Casi todos los grandes movimientos religiosos han tenido comienzos humildes, pero ninguno como el que tuvo La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuando se realizó su organización en el humilde hogar de Peter Whitmer padre, al oeste de las orillas de la Ciudad de Nueva York en 1830.

Fundada por mandamiento divino, como "una roca cortada de la montaña no por obra de mano de hombre", ha rodado hasta tener ramas establecidas en cada estado de los Estados Unidos, en casi todas las naciones civilizadas de la tierra, y en las islas del mar. La lista de seis miembros ha crecido, y este movimiento se encuentra aún en su infancia.

 

[Fuente: Biblioteca SudAprendizaje Sud.]

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